Esperanza en el Desierto
- Elisabeth Paregger

- hace 4 días
- 3 min de lectura
Escribir en medio de la escasez de lluvia y el calor extremo es un reto, pero también una oportunidad para reflexionar sobre la esperanza, resiliencia y restauración.
El Nuevo Huerto
Este año soñé mucho con darle un giro al huerto de hierbas medicinales para nuestro ministerio, Esperanza Integral. Iniciamos en una parte de mi terreno que era originalmente un lugar cercado para los perros, no muy grande, pero un lugar seguro donde podíamos empezar con unas 15 plantas medicinales en mayo 2024.

Después de un hermoso esfuerzo de todo el equipo a mediados de mayo 2026, pude trasplantar y sembrar alrededor de 25 plantas medicinales. Ahora tenemos este nuevo lugar, 5 veces más grande, con el potencial de ser hogar para 40 tipos de plantas medicinales que serán de muchísima bendición para tantas personas, ¿qué podría salir mal?
El Super-Niño
No solo nosotros aquí en Guatemala lo sentimos y sufrimos. Muy poca lluvia combinada con un calor extremo se volvió mi nuevo enemigo No. 1. El desafío comenzó en julio y sigue todavía, y estamos a finales de agosto. Muchos dirán, “pues hay que regar más y cada día”, lo que es más fácil decirlo que hacerlo ya que no hay agua municipal, tampoco un pozo propio. Otra verdad que muchos no sabrán es que cuando llueve y hay relámpagos, un proceso químico en el ambiente causa que se fertilizan las plantas de una manera milagrosa. Realmente es asombroso que nuestro buen DIOS diseñó cada detalle de su hermosa creación con un propósito especial. Y es entonces, que veo la mano de DIOS en mi frustración cómo la tierra se reseca, veo mi debilidad e impotencia y es donde encontramos el escenario de la verdadera resiliencia.
La Esperanza
Fortaleza en la espera a través de la fé. En momentos donde parece que nada crece, hay que recordar que poner la esperanza en DIOS nos permite "correr y no cansarnos" (Isaías 40, versículo 31 RVR1960), dándonos resistencia para perseverar ante los desafíos. Aunque hoy falte lluvia, la Biblia nos recuerda que DIOS es quien "da la lluvia a su tiempo" y que ÉL cuida la tierra.

La resiliencia
El Salmo 46:10 dice, “Estad quietos, y conoced que yo soy DIOS; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra."
Este hermoso versículo nos invita a dejar el control humano y calma la ansiedad frente a los problemas del mundo. Debemos estar resilientes, recordando que DIOS tiene el control absoluto y su poder es supremo por encima de cualquier crisis. Nos recuerda que nuestra estabilidad no depende de las circunstancias externas (como la lluvia o el clima), sino de cuán profundo extendemos nuestras raíces hacia la fuente de vida que es DIOS.
La restauración
La promesa es poderosa en Isaías 41, versículos 17 y 18, "Transformaré el desierto en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales". Así como mi terreno requetereseco por el calor se promete convertir en un manantial lleno de vida, DIOS tiene el poder de convertir nuestras situaciones más difíciles en bendición y provisión sobrenatural. Nuestro SEÑOR promete que ÉL responderá al clamor y no abandonará a los necesitados.
El Romero y la Lavanda

Son el ejemplo perfecto de esta promesa. El romero es una planta mediterránea extremadamente resistente que, una vez establecida, puede soportar sequías prolongadas y altas temperaturas sin fatigarse. Cuando nuestras raíces espirituales están profundamente hincadas en la confianza en DIOS, nuestras "hojas" permanecen frondosas aunque el entorno sea árido. El romero no solo sobrevive al calor, sino que lo usa para concentrar sus aceites esenciales, volviéndose más potente; de la misma manera, las pruebas pueden fortalecer nuestra fe.
En los momentos de mayor "sequía" personal o escasez, podemos ser como la lavanda. Aunque el terreno parezca un desierto, la promesa de DIOS de abrir manantiales nos permite florecer con un aroma de paz y esperanza que bendice a otros, transformando nuestra desesperación en un testimonio de Su provisión.

El romero y la lavanda, que necesitan de ese sol intenso para concentrar sus propiedades medicinales, son ejemplos de pruebas que nos ayudan a crecer espiritualmente. Al igual que mi huerto actualmente, yo también paso por "sequías espirituales", pero el secreto para superar las pruebas no está en mis propias fuerzas, sino en aprender a esperar en el SEÑOR.
Y justo terminando de escribir este mensaje de hoy, un día de mucho calor y pruebas, desahogándome con todos ustedes… viene un poco de lluvia… para mi solamente, porque mi DIOS es bueno.




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